Preguntas Frecuentes

Iniciar Sesión
Bienvenido a la Comunidad

Ingresar

¿No tienes cuenta?

Puedes registrarte en 3 simples pasos o ingresar con tu cuenta de Facebook.

Chatear
1
Dominar la ira
Amanda Gonzalez [ Ver Perfil ]
La ira es una de las pasiones más poderosas que puede experimentar un ser humano. Es una respuesta ante lo que se experimenta como una amenaza.
Todos sabemos que la ira también tiene otra faceta muy negativa: tanto para nosotros como para las personas que nos rodean. No es tanto que se experimente, sino con qué intensidad, por qué razones y con cuáles consecuencias. Esta pasión llega a ser tan invasiva que a veces se convierte en un estado permanente. También termina bloqueando la energía vital y condenándonos al estancamiento.
 
Uno de los aspectos más negativos de la ira es que supone una fuerte descarga de reacciones en el organismo. Si la experimentamos con mucha frecuencia, termina enfermándonos física y emocionalmente. 
 
Origina diversas reacciones fisiológicas:
 
- El ritmo cardiaco aumenta.
- La respiración se acelera.
- El flujo sanguíneo se dispara.
- La musculatura se tensa.
- Aumentan los niveles de adrenalina, noradrenalina y cortisol.
 
Hay diversos estudios que evidencian el efecto nocivo de la ira sobre nuestra salud física. Una investigación del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (USA) señala que quienes sienten ira recurrente tienen mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o ictus. Los expertos estudiaron a 14.000 individuos y concluyeron que las personas que pasaban más tiempo enfadadas eran más vulnerables a padecer un infarto cerebral.
 
En la Escuela de Medicina John Hopkins también se llevó a cabo un estudio con 1.100 estudiantes, durante 16 años, para más tarde comparar los resultados con sus historias clínicas en las siguientes décadas. Se concluyó finalmente que quienes se enfadaban con facilidad tenían casi tres veces más riesgo de sufrir un ataque cardíaco. En otro estudio se evidenció que la ira aumenta el nivel de grasa en el cuerpo y hace que la sensibilidad al dolor físico se incremente notablemente.
 
Cuando se siente ira, lo más aconsejable es tomar un minuto de aislamiento voluntario. Contar hasta 10 sí sirve, en algunos casos hasta 15 o 20. Apartarse un momento y respirar profundo también. Cuando llegue la calma, lo que sigue es hablar con claridad y sin exaltarse sobre aquello que nos causa disgusto. Finalmente, en este tipo de situaciones también es importante tratar de identificar factores ajenos a la situación que disparan la ira; en caso de haberlos, claro. 
 
 
 
 
 
Fuente: lamenteesmaravillosa.com

 

Comentarios
Deje su comentario

Su mail no se mostrará en ningún momento

Atención